Cómo redactar la carta de presentación ideal
Enviar una carta de presentación que acompañe tu currículum puede marcar la diferencia ante el departamento de Recursos Humanos, ayudando a que tu candidatura destaque para una futura entrevista de trabajo.
Claves antes de empezar
La carta debe despertar el interés de quien la lee. Por ello, es fundamental redactar una específica para cada oferta y personalizarla. Olvida las plantillas genéricas; lo ideal es que el contenido refleje que conoces la empresa y el puesto.
Estructura y tono
Brevedad y formalidad: No debe superar una página (lo ideal es media).
Tono: Cordial pero respetuoso. Evita tuteos o expresiones informales.
Enfoque: Identifica los puntos clave de tu CV que encajan con el empleo y resúmelos.
Pasos para la redacción
El inicio:
Si respondes a un anuncio: Indica el puesto y la fuente. Ejemplo: “Con motivo de la oferta de [Puesto] publicada en [Medio], me dirijo a usted para expresarle mi deseo de incorporarme al equipo de [Empresa].”
Si es autocandidatura: Menciona cómo conociste la empresa (ferias, reportajes, etc.).
Cuerpo de la carta: Redacta uno o dos párrafos cortos resaltando tu experiencia y formación específica para ese puesto de trabajo. Es el momento de dejar claro por qué eres el candidato perfecto.
Vínculo con la empresa: Explica en un par de líneas por qué te motiva trabajar con ellos, haciendo referencia a la calidad de sus productos o servicios.
Cierre y contacto: Despídete invitando a una entrevista y recordando tus datos. Ejemplo: “Si lo considera oportuno, me encantaría proporcionarle más detalles sobre mi currículum vitae durante una entrevista con usted. Podrá contactar conmigo en el [Teléfono] o por correo electrónico [Email].”
¿Nos ponemos manos a la obra?










